El pasado 12 de septiembre, la feligresía vivió una jornada de profundo fervor religioso con la tradicional procesión de Nuestra Señora de Guadalupe por las calles del barrio sevillano del Arenal. Organizada desde el prisma de la devoción y el hermanamiento, la emotiva salida contó con una nutrida representación institucional, destacando la presencia del Ateneo Social y Castrense de Sevilla.

Paso procesional de la Virgen de Guadalupe
Un recorrido cofrade por el Arenal y sus capillas
El cortejo procesional discurrió con gran solemnidad por las calles más emblemáticas del Arenal. Durante su itinerario, la sagrada imagen realizó visitas entrañables a las queridas capillas de las Hermandades de las Aguas, la Carretería y Jesús Despojado.
Asimismo, la procesión mantuvo el tradicional y querido encuentro institucional con la Casa de Extremadura, reforzando los profundos lazos culturales y afectivos que unen a la comunidad.

La Virgen de Guadalupe Visita a la Hermandad de la Carretería
Hermandad, escolta y la procesión de Nuestra Señora de Guadalupe
La participación de corporaciones e instituciones enriqueció notablemente el cortejo. La representación del Ateneo Social y Castrense de Sevilla ocupó un lugar destacado en la vicepresidencia, situada junto a los miembros de la Casa de Extremadura.

El Ateneo presente en la vicepresidencia del cortejo
Acompañamiento institucional y escolta militar
El desfile procesional contó con la presencia de numerosas hermandades de gloria y penitencia, tales como:
La participación de la Hermandad de la Soledad.
El acompañamiento de la Hermandad de las Aguas.
La presencia de la Hermandad de la Corona.
Una representación oficial de la Asociación de Caballeros de Santa María de Guadalupe.
La solemne escolta de la Guardia Civil al paso de la Santísima Virgen.
El discurrir de un Simpecado de San Francisco de Asís, con motivo conmemorativo del VIII Centenario de su tránsito.

La procesióm a su paso por la Casa de Extremadura
El marco musical y la procesión de Nuestra Señora de Guadalupe
En el aspecto musical, la devoción cofrade se unió a la excelencia artística. Un año más, los sones musicales fueron interpretados con maestría por la prestigiosa Banda de Música del Liceo de Sevilla, poniendo una banda sonora inolvidable al discurrir de la Santísima Virgen por las calles del casco histórico.
