Historia y Renacer de los Astilleros de Sevilla: una visita inolvidable al dique seco
El pasado cultural de nuestra ciudad sigue muy vivo en sus muelles. El Ateneo Social y Castrense de Sevilla realizó ayer una emocionante visita cultural a las instalaciones de Astilleros Guadalquivir. Esta actividad estuvo organizada por la Real Liga Naval Española. Contó con la representación de un muy nutrido grupo de ateneístas comprometidos con la historia local. Durante el recorrido, los asistentes redescubrieron el valor estratégico que siempre han tenido los históricos Astilleros de Sevilla para la economía andaluza.

Marcos Pacheco Morales-Padrón guiando la visita a Astilleros Guadalquivir
Una crónica de auge, reconversión y patrimonio naval
Las explicaciones de la jornada estuvieron a cargo del experto Marcos Pacheco Morales-Padrón. También participó activamente el personal técnico del propio Astilleros Guadalquivir. Gracias a ellos, los socios conocieron la evolución de la construcción naval en la actual Zona Franca. Este sector nació con fuerza a mediados del siglo XX bajo el impulso de la Empresa Nacional Elcano.
Durante décadas, los antiguos Astilleros de Sevilla fueron el motor industrial de la capital hispalense. En sus gradas se construían colosales buques mercantes y barcos frigoríficos. La actividad fabril era incesante y daba empleo a miles de familias sevillanas. Sin embargo, la crisis global del sector naval obligó al cierre de la factoría original en el año 2011.

El grupo llega a la antigua rampa de barada
El momento culmen en el vaso del dique seco
Afortunadamente, el sector ha resurgido con fuerza en el siglo XXI. La firma Astilleros Guadalquivir ha devuelto la vida y el empleo a esta histórica zona portuaria. La empresa actual se enfoca con éxito en la reparación y modernización de barcos, cruceros y grandes yates.
El momento culmen de la tarde llegó cuando los visitantes bajaron al mismo vaso del dique seco. Allí pudieron contemplar de cerca el imponente buque de Salvamento Marítimo «SAR MESANA». Impresionaba ver las dimensiones del navío desde la base de la infraestructura técnica. Asimismo, los ateneístas tuvieron la oportunidad de ver la antigua grada de varada, la cual se encuentra ya en desuso.

El buque SAR MESANA en dique seco
Recuerdos archivados que vuelven a la vida
La visita despertó una profunda nostalgia entre los socios del Ateneo. Algunos de los presentes recordaron con emoción la actividad frenética de los antiguos astilleros del puerto. Rememoraron aquellas gradas llenas de barcos en constante reparación. La experiencia consiguió traer a sus memorias valiosos recuerdos archivados en sus mentes desde la infancia.
Esta jornada refuerza los lazos de nuestra institución con el patrimonio marítimo. Agradecemos profundamente a la Real Liga Naval Española su impecable organización. Sevilla mira al futuro sin olvidar el gran motor industrial que un día la conectó con todos los mares del mundo.
